Skip to content

Acerca del programa

Contenido en las misiones fundamentales que define el  estatuto de nuestra Universidad  (la docencia, la investigación y la extensión),  se destaca el fuerte compromiso con el bienestar de la sociedad que financia nuestro funcionamiento, en diversas formas de socialización del conocimiento.

Entre las formas de promover la apropiación social del conocimiento no puede quedar excluida la responsabilidad institucional de regular/gestionar el destino de aquél conocimiento originado en su seno en pos de ofrecer beneficios en la forma de nuevos bienes y/o servicios innovadores, generando empleo genuino y riqueza para la región.

Los denominados procesos de innovación implican la forma en la cual una idea novedosa plasmada en un producto, proceso y/o servicio es puesta a disposición de la sociedad a través de su comercialización en el mercado. En este sentido, y dentro del paradigma actual de una sociedad basada en el conocimiento, se entiende que los objetivos de los procesos innovativos son mejorar a partir de nuevo conocimiento científico y tecnológico, varios aspectos en los sistemas de producción-consumo en la sociedad respecto a los productos y servicios disponibles.

En este entorno paradigmático se basa el análisis según el cual, entrado ya el siglo XXI, y en plena globalización de la economía, la sociedad se enfrenta a nuevos retos en materia de competitividad, crecimiento económico, generación de bienestar social y sostenibilidad ambiental. De acuerdo a esta postura, ante los mencionados retos se reconoce la importancia que tiene la articulación del mundo académico con el sector productivo de forma de promover el máximo aprovechamiento del conocimiento científico tecnológico. De acuerdo a esta visión, se haría cada vez más necesario acercar la investigación al conjunto de la sociedad, generando las condiciones necesarias para que de este acercamiento surjan instrumentos eficaces para lograr una verdadera economía basada en el conocimiento. La transferencia del conocimiento desde el ámbito público y académico hacia el tejido social, y particularmente hacia las estructuras productivas, se convierte en uno de los mecanismos más determinantes para fomentar  mejoras en la productividad del país y con ello impulsar la generación de empleo y la cohesión social.

La Universidad de Buenos Aires participa activamente de diversas herramientas que hacen a un sistema regional de innovación basado en esta visión. Sin embargo no posee una estructura que centralice y gestione estas experiencias ni un espacio donde se promueva la puesta en funcionamiento de las herramientas necesarias, el debate y la definición de una postura estratégica  respecto de este paradigma.

Por ejemplo, nuestros investigadores participan activamente de los llamados a distintas líneas de financiación de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, orientadas a la generación de nuevos prototipos, formación de consorcios para aumentar el valor de sus transferencias y hasta de aumentar sus recursos técnicos y materiales para estos fines.  Estos esfuerzos, hasta ahora más o menos aislados, no se enmarcan en una estrategia institucional, ni existen particularmente estructuras de gestión dedicadas a la creación de empresas de base tecnológica, un componente importante en el aumento del valor de la transferencia tecnológica.  Para el buen funcionamiento de estas estructuras es importante revisar la normativa vigente en estos temas en nuestra Institución. En este sentido desarrollar experiencias concretas de valorización y promoción de Start Ups, poseer una estructura capaz de capitalizar dicha experiencia para generar  propuestas y debate basado en casos, y el diseño de nuevas regulaciones internas que comprendan los nuevos y cambiantes escenarios que plantea el desafío de crear una empresa basada en el conocimiento generado en nuestra Universidad y de la cual participen investigadores activos de nuestra institución, resulta fundamental.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: